
En un escándalo que pone en entredicho la transparencia y la democracia interna del sector pesquero gallego, la Cofradía de Pescadores de A Coruña y la Consellería do Mar han sido acusadas de confabularse para ocultar información financiera clave, dejando a los asociados, al sector y a la sociedad civil completamente a oscuras. Este caso, documentado en el archivo adjunto “Comprimido-Tramas-CofradíasPescadoresdeAcoruña.pdf” , revela una red de opacidad y falta de rendición de cuentas que no solo afecta a los trabajadores del mar, sino también a la sostenibilidad y credibilidad de uno de los pilares económicos de Galicia.
Una estrategia deliberada de ocultación
El documento describe cómo la Cofradía de Pescadores de A Coruña, una institución que debería representar los intereses de sus asociados y garantizar la transparencia en la gestión de los recursos pesqueros, ha operado durante años bajo una cortina de secretismo. Las cuentas anuales, los balances financieros y los informes de auditoría, que deberían estar disponibles para todos los miembros de la cofradía, han sido sistemáticamente retenidos o manipulados para evitar cualquier tipo de escrutinio público.
Esta práctica no es casual ni aislada. Según el informe, existe una clara complicidad por parte de la Consellería do Mar, que tiene el deber legal de supervisar y fiscalizar la actividad de las cofradías. Lejos de cumplir con su función, la Consellería ha optado por mirar hacia otro lado, permitiendo que estas irregularidades continúen sin consecuencias. Esta actitud cómplice no solo viola los principios básicos de transparencia y buen gobierno, sino que también socava la confianza de los pescadores y de la ciudadanía en las instituciones públicas.
El impacto en el sector pesquero
La falta de acceso a la información financiera tiene graves consecuencias para el sector pesquero. En primer lugar, deja a los pequeños pescadores y armadores en una posición de desventaja frente a los grandes operadores, quienes pueden aprovecharse de la opacidad para consolidar su poder económico y político. En segundo lugar, impide que los asociados puedan tomar decisiones informadas sobre la gestión de los recursos pesqueros, lo que podría poner en peligro la sostenibilidad del ecosistema marino.
Además, esta situación genera un profundo malestar entre los trabajadores del mar, quienes ven cómo sus derechos y su voz son ignorados por quienes deberían representarlos. Como se menciona en el texto adjunto, “la falta de transparencia no solo es un problema administrativo, sino una traición a los principios fundamentales de justicia y equidad que deben regir el sector pesquero”.
La responsabilidad de la Consellería do Mar
La Consellería do Mar, como órgano supervisor, tiene una responsabilidad ineludible en este escándalo. En lugar de garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, ha optado por proteger a las cofradías, incluso cuando existen evidencias claras de malas prácticas. Este comportamiento no solo es éticamente reprobable, sino que también levanta sospechas sobre posibles vínculos de corrupción o intereses cruzados entre los responsables políticos y las cúpulas de las cofradías.
El archivo adjunto incluye varios ejemplos de cómo la Consellería ha ignorado denuncias y peticiones de información presentadas tanto por asociaciones de pescadores como por organizaciones civiles. En algunos casos, estas solicitudes fueron simplemente archivadas sin respuesta, mientras que en otros se ofrecieron respuestas ambiguas o incompletas que no abordaban los problemas planteados.
Un llamado a la acción
Este caso es una advertencia clara de los riesgos que implica la falta de transparencia en la gestión de los recursos naturales. Si bien las cofradías de pescadores tienen un papel crucial en la regulación y conservación del sector pesquero, su funcionamiento debe estar sujeto a un riguroso control democrático y social. Es imperativo que los gobiernos autonómicos y estatales tomen medidas urgentes para:
- Exigir la publicación de todas las cuentas y balances financieros de las cofradías , asegurando que esta información sea accesible para todos los asociados y la ciudadanía.
- Fortalecer la supervisión de la Consellería do Mar , estableciendo mecanismos independientes de auditoría y control que eviten conflictos de interés.
- Promover la participación activa de los pescadores y la sociedad civil en la toma de decisiones relacionadas con la gestión de los recursos pesqueros.
Conclusión
El escándalo de la Cofradía de Pescadores de A Coruña y la Consellería do Mar es un reflejo de un sistema profundamente viciado por la falta de transparencia y la connivencia entre las élites políticas y empresariales. Sin una intervención decidida y una reforma estructural, el sector pesquero gallego seguirá siendo víctima de prácticas opacas que benefician a unos pocos a costa de muchos. Es hora de que los ciudadanos exijan cuentas claras y responsabilidades firmes, porque el mar es un bien común que pertenece a todos, no un botín para unos cuantos privilegiados.







